martes, 4 de diciembre de 2012

Todo lo que genera El Artista



TODO AQUELLO QUE GENERA “EL ARTISTA” Por Lic. Santiago H. Antognolli



La última película ampliamente reconocida por el público y que ha obtenido infinidad de premios en cuanto festival de cine se ha presentado, ha sido “El Artista”, dirigida por el francés  Michel Hazanavicius. La muy recomendable obra, ha despertado la atención general de manera previa a  la cosecha de premios, debido a su estética y trama, lo que le valió muy buenas críticas; así como también posteriormente, al haber cerrado un acuerdo de distribución exclusiva con Netflix, el sistema de reproducción de contenidos audiovisuales por Internet que se está instalando fuertemente en el mercado de distribución de bienes culturales.                                                     Ambas consideraciones, tanto la trama del film como la noticia de su distribución, guardan relación con un concepto económico utilizado en el estudio del desarrollo y en estudios microeconómicos; por lo que presentar esas relaciones y analizarlas será el objetivo de esta columna.  A su vez, el análisis podrá terminar arrojando luz, sobre la crisis que se evidencia en la industria de medios masivos tradicional, debido a los cambios de formato y los desafíos que internet implica.

Una película sobre las vicisitudes del cambio del cine mudo al hablado.

La primera advertencia para el lector, se referirá a que de ninguna manera adelantaremos nada de la película, por lo que puede continuar la lectura de la columna con total confianza. Toda reseña al respecto, se circunscribirá al argumento que acompaña la presentación del film y solo perseguirá el sentido de despertar las ganas de sentarse a disfrutarla. Dicho esto, podemos contar que la película comienza en el  año 1927, donde George Valentin es un actor famoso de cine mudo, con infinidad de fanáticos rendidos a sus pies. Sin tener de qué preocuparse conoce a Peppy Miller, una joven bailarina con carrera en ascenso. El productor Al Zimmer le advierte que el cine sonoro está por llegar y hay que adaptarse, pero el veterano actor se rehúsa a cambiar. Mientras poco a poco su carrera se dirige a la cornisa y su vida se desmorona —hasta el divorcio y la bancarrota—, su interés por Peppy se hace más profundo. Ella se convierte en estrella en películas sonoras, mientras que él sigue aferrado al cine mudo y a lo poco que le queda: el chofer y el perro —ambos fieles laderos hasta el momento—. Llega la crisis del '30, el crash en Wall Street, y el cine mudo pasa a la historia. ¿Cómo sobrevivir luego de tanta fama, cómo adaptarse a cambios tan profundos y cómo dejar el orgullo de lado? Así, la película  plantea la lucha por no quedar fuera del sistema, la tensión que implica un cambio que desembocará en una ruptura inminente; básicamente muestra lo que se muere con el cine mudo y lo que nacerá con el cine hablado. Se presenta lógico que existan temores, muchas resistencias al cambio y por otra parte que también existan sobrestimaciones y subestimaciones de las alternativas, según sea la parte afectada.

El primer film que define su distribución posterior al cine, por internet.

Relativo al mismo film, trascendió hace poco más de un mes, el acuerdo suscripto por Netflix (distribuidora de contenidos audiovisuales por internet) y Weistein Company (propietaria de los derechos de distribución de la película); marcando un hito en el desarrollo de este servicio, dado que es la primera vez que productos recién bajados de cartel, pasan directamente al servicio de distribución vía internet y no por medios tradicionales (televisión, dvds, etc.). Este hecho presupone un aumento relativo en la demanda de este servicio y una disminución relativa de demanda en los anteriores formatos. En tal sentido se evidencia una fuerte preocupación en los canales tradicionales de distribución masiva de contenidos culturales (sellos discográficos, canales de televisión, distribuidores de televisión por cable, distribución de discos y películas, etc.), dado el auge que experimentan los servicios de distribución vía internet desde el año 2008. Dicha preocupación se manifiesta en la lucha contra la piratería y los servicios que facilitan el compartir contenidos entre usuarios; pero así también ante la falta de experiencia ante este nuevo mercado que se muestra con un dinamismo nunca antes visto, de baja formalidad de acuerdo y escasas barreras de entrada. En tal sentido,  los sistemas como Netflix o Hulu de prepago por suscripción al servicio online, parecen mostrar un futuro posible y una posible solución de mercado a la crisis que se atraviesa por el cambio de formatos. Aportando un dato como indicador, en 2011 un millón de usuarios de televisión por cable, dieron de baja su suscripción para pasarse al servicio de contenidos online; y se estima que se sumarán 3,5 millones adicionales en el año en curso. La tendencia va en alza, y exige movimientos estratégicos por parte de muchos de los actores de cada uno de estos sub-mercados, dado que el modelo online requiere un cambio en la composición de la demanda, sino su viabilidad de mediano plazo parece dificultosa, debido al enorme costo de derechos de reproducción versús el precio de suscripción que puede cobrase.                                 Que “El Artista” sea el film emblema de la nueva tendencia, no deja de ser paradójico, dado lo relacionado que está el film a los cambios de formato y a los momentos de crisis en las industrias culturales.

Un concepto económico que se asocia – Complementariedad.

Existe un concepto de la teoría económica que guarda relación con las observaciones que hemos ido exponiendo. Dicho concepto se conoce como complementariedad, donde su significado se desvía de su acepción original y abarca una noción más amplia del proceso complementario.      Básicamente el concepto muestra cómo dos situaciones atraviesan complementariedades cuando no se pasa de una situación de costo superior a otra situación de costo inferior individual, si el costo social de cambiar es mayo; o dicho de otro modo, nadie cambia a una situación “mejor”, cuando la decisión individual  implicará que tenga un costo que no puede soportar, producto de ser uno de los pocos que optó por la nueva situación. Toda esta última oración expone la versión final del concepto; para comprenderla se suele utilizar un caso de la realidad que se usa como ejemplo.  El lector podrá observar que el teclado de cualquier computadora inicia la sucesión de letras, desde arriba y desde la izquierda con las teclas Q,W,E,R,T,Y, y por tal motivo se denomina a este sistema QWERTY. Dicho sistema proviene de la disposición de las letras en las antiguas maquinas de escribir, dado que se buscó la eficiencia en función del cruce de las varillas que antiguamente movían cada letra. Durante años este criterio coincidió con el óptimo y primó en todos los teclados aún en nuestros días. Sin embargo desde 1932, existe otro sistema basado en las maquinas de teclado electrónico y en la probabilidad de pulsación de cada tecla, denominado DVORAK, el cuál ha ganando de manera aplastante  toda comparación de rapidez mecanográfica. Es por tal motivo, que surge el cuestionamiento de porqué persiste el teclado QWERTY por sobre otros sistemas como el DVORAK, aún cuando se encuentra harto probado su ineficiencia comparativa.
Para comprenderlo es importante darse cuenta de que los conocimientos mecanográficos son parte de toda la red empresarial, incluyendo los lugares de formación que utilizan el sistema QWERTY. Por lo que, dado que todas las empresas contratan gente con conocimientos en el sistema QWERTY, no existe ningún incentivo a invertir individualmente en el desarrollo de un sistema como puede ser el DVORAK; el costo del cambio se vuelve demasiado alto. Esta premisa es totalmente compatible con el hecho de que si “todas” las empresas tomaran la decisión conjunta de invertir en el desarrollo del sistema eficiente, se trasladarían a una situación que les remita mayor ganancia y por ende menor costo. Nos encontramos así ante una situación de complementariedad, dado que el costo individual de cambiar de situación dependerá de lo que hagan los demás.  Así, el coste general puede reducirse si “todas” las personas involucradas toman la misma definición conjunta.
Este tipo de conceptos sirven para poder comprender que muchas de las situaciones que suelen evidenciarse en las crisis, como ser resistencias al cambio, ofertas fuera de mercado, tensiones en los precios, perdidas de competitividad, etc. Adquieren un mayor nivel de asimilación cuando se tiene en cuenta la falta de coordinación que existe en los sistemas de mercado con los que solemos interactuar y aún mas en los que surgen para cambiar el paradigma, como ocurre con internet.

Las enseñanzas de “El Artista”.

Asistimos al cambio en la manera de distribución de muchos productos y por ende al cambio en cómo se realizan las diferentes rentabilidades en el mercado de bienes culturales y el entretenimiento. Son muchas las veces donde se cuestiona la viabilidad de los bienes culturales, basados en la sostenibilidad del formato de distribución de los mismos; pero probablemente estemos ante un crecimiento en la demanda de bienes de este tipo, bajo canales que saltean eslabones de la cadena de distribución, sin alterar el deseo del bien requerido. Es lógico y consecuente con el sistema de mercado, las fallas de coordinación y el traspaso “traumático” hacia una nueva forma de mercado; pero dichas tensiones no deben distraernos del fin principal del avance la tecnología, que es acceso más eficiente y en mayor cantidad a bienes de todo tipo.
La complementariedad económica nos facilita la comprensión del sistema de elección general coordinado y por ende da comprensión a los desafíos que enfrentan las nuevas alternativas para lograr un traspaso general que permita licuar sus costos. En tal sentido la trama del film y la noticia del acuerdo, caminan en la dirección acertada. Lo que probablemente ocurra, es que los medios tradicionales de distribución busquen incursionar en los nuevos formatos, persiguiendo consolidar una nueva posición dominante; aunque parece poco probable un escenario donde no convivan muchos actores y el beneficio social se traduzca en mayor competencia, y por ende en menores costos para el usuario.
Esta columna cumple su compromiso de no adelantar ningún hecho crucial del film y no develar su final. Pero no deja de ser conocido que el cine mudo ha dejado de realizado hace ya unas cuantas décadas.



jueves, 5 de julio de 2012

Perspectivas de Brasil en el próximo Quinquenio


El mayor socio comercial del país atraviesa un período de aplicación de medidas de ajuste.
Haciendo foco puntual en este hecho, se han redactado análisis que despiertan incertidumbre y repercusiones en muchas estrategias locales comerciales.
Profundizar el análisis para tener una visión general de la compleja estructura brasilera, puede ser útil para entender los posibles escenarios que se le plantean a Brasil en el corto y mediano plazo; y en función de las medidas que el país vecino termine tomando, poder anticipar las posibles repercusiones en nuestra economía y trazar planes que vayan en concordancia.

La macro economía brasilera. – Una mirada general.

La performance brasilera de la última década, ya es parte del saber popular. Cualquier indicador que se tome como parámetro arrojará una cifra que denote mejoría.
A modo de síntesis, puede citarse que Brasil ha crecido de 2003 a la actualidad a la tasa de 4,3% Anual, superando la media de América Latina.

Para entender ese proceso, cabe empezar por citar que el crecimiento brasilero se explica en gran parte por los siguientes pilares:

El fortalecimiento del mercado interno que se corresponde con la 5ta población del planeta en términos de cantidad, generado mediante el gasto social e incentivos al consumo.
El desarrollo productor y exportador de comodities acompañados de una demanda que garantizó años de excelentes precios internacionales.
Un sector industrial protagonista e integrado con mega-empresas estatales, apalancado por el Banco Nacional de Desarrollo que han hecho crecer la capacidad instalada.
Una política monetaria clara y presente, que busca acumular reservas, mantener el valor de la moneda sin perder competitividad y anticipar los cambios de precios mediante metas de inflación.

Que estas medidas hayan podido implementarse se sustenta en motivos estructurales, dado que brasil sostiene una política de perfil desarrollista desde los años 60 que ha generado una clase empresaria arraigada en San Pablo; y en motivos circunstanciales, como ser el acceso a la economía de mercado de países como China e India, y por ende el elevado del precio de los bienes exportables que se registró en los últimos 10 años. Pero cabe también destacarse el rol político de un país que, aún con matices, ha podido mantener una línea general de política económica poco tendiente a vivar hacia los extremos como puede observarse en otros casos de America Latina.

El costeo del modelo, se ha sabido financiar mediante la recaudación fiscal (vía mercado interno) donde en varios ejercicios ha arrojado superávits; la balanza comercial (en el último año Brasil tuvo un saldo positivo de 30.000 millones), y en la entrada de capitales especulativos (dado que sostiene tasas muy por encima de la media mundial, debido a su nivel de endeudamiento), siendo éste quizás el posible talón de Aquiles del modelo y una de las principales a amenazas que suele presentarse.

Brasil transita un camino de gasto público fuerte, desarrollo industrial con soporte del estado, una política monetaria activa que se financia mediante las tres fuentes clásicas, y pone especial atención en controlar en nivel de precios general, por ende la competitividad de su moneda, y por ende el nivel de endeudamiento, siendo éste el punto donde el sistema arroja el peor costo.

Es en este esquema donde Brasil regula la economía mediante las dos instituciones clásicas:
El Banco Central, que busca garantizar el valor de su moneda, la cuál se revalúa mediante la entrada de capitales y en función de eso el Banco interviene buscando que su valor no quite competividad a las exportaciones. Y mediante su política de metas de inflación que le permita mantener una inflación controlada (en 2011, osciló entre el 6 y el 7%).
Y el ministerio de Economía que busca garantizar el superávit fiscal, sosteniendo un gasto fuerte y aplicando medidas que incentiven el consumo y la inversión.


Las amenazas y posibles certidumbres del largo plazo.

En la actualidad, las palabras asociadas con amenazas son Inflación, Endeudamiento y Corrupción.

A pesar de evidenciarse un aumento de 2% en el último período respecto a la inflación de 2010; ésta todavía se encuentra dentro de parámetro manejables en términos teóricos y en consonancia con las metas que fija el Banco Central.
Medidas anticíclicas como las anunciadas en el inicio de este año relativas a recortes de presupuesto, van en coincidencia con la tendencia de lograr contener el nivel de precios.
Algunos analistas asocian el enorme progreso brasilero con la suba de precios en el mercado inmobiliario debido a programas de vivienda estatales como ser “Minha Casa, Minha Vida”; alertando sobre una posible crisis de tipo sub-prime, sin embargo ni el nivel de demanda explica la performance de precios, ni el grado de endeudamiento interno por crédito hipotecario sobre el PIB (4%) puede implicar una situación como la vivida en otras latitudes (el mismo indicador en USA era antes de la crisis 65%), por lo que aún en ese caso parece poco probable que tambalee el sector financiero.

Sabido es el enorme gasto que se presupuesta erogar para la realización de la Copa Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016, donde también se espera recibir grandes beneficios; pero suele citarse el gasto a encararse en estos años  por los graves antecedentes de corrupción que salpican las administraciones brasileras.
La amenaza tiene que ver con la crisis política que podría cercenar el capital político de Dilma Rouseff y de la clase política en general.

El foco de mayor peso relativo, respecto a los puntos flojos del modelo brasilero, que conlleva una amenaza de mediano plazo, es el nivel de endeudamiento que soporta Brasil y el pago de intereses correspondientes que se condice con los más altos del mundo.
La economía Brasilera, pese a su acumulación de reservas sigue sosteniendo un nivel de endeudamiento que presenta un grado de vulnerabilidad económica plausible (62% de su PBI).
La profundización de esta tendencia podría hacer tambalear u modelo que todavía depende en gran medida del precio internacional de las comodities y presenta compromisos de gastos futuros muy anunciados.
El contrargumento con el que suele sustentar su estrategia el gobierno central tiene una palabra clave, el petróleo.

Brasil espera convertirse en uno de los 5 principales productores de petróleo para fines de 2020. Si se cumple con el ambicioso programa que anunció Petrobras, pasar de exportar 520.000 barriles diarios a 1.600.000  de barriles diarios, definitivamente podrá lograrlo.
Las primeras estimaciones de reservas de crudo detectadas frente a Rio de Janeiro hablan de 50.000 millones de barriles.
Dilma Rouseff sueña con poner en marcha una empresa mixta, capaz de liderar la producción brasilera de petróleo frente al mundo, buscando instalar una línea de bandera en el mercado mundial, y fiel al mandato político, lograr transformar el brusco cambio de financiamiento en Inflaestructura industrial, Educación, Salud y servicios sociales.

La oscilación particular dentro de un marco general.

El recorte del 3% de presupuesto que instrumenta el Ministerio de Hacienda, que totaliza 55.000 millones de reales (30.000 millones de dólares); busca dar control al nivel de precios y garantizar el superávit fiscal del ejercicio, (objetivo común de la última década en Latinoamérica).
Interpretar la medida como señal de freno de la economía brasilera, conlleva el riesgo de no percibir el aumento en el nivel de actividad generado por las otras señales que se han citado.
Por su parte, otra señal que mantiene atenta a la administración central brasilera, tiene que ver con la pérdida de competitividad de algunas de sus exportaciones explicado en el tipo de cambio.
Ejemplos en éste sentido, son el saldo negativo que arrojó el mercado automotor en términos de balanza de pagos; resultado que no acontecía desde mediados de los años 90.
Ante esto el Banco Central intervino sobre el tipo de cambio, y desde los organismos de gobierno se busca garantizar un 65% de valor regional en la producción automotriz.
Funcionarios de Argentina y Brasil, así como empresarios y analistas, ponen el foco el los desacoples que estos cambios de estructura pueden provocar en el Mercosur.
Se señala como escenario paradójico el que hecho que ante una devaluación del Real, buscando mantener la competitividad local, puede resultar inundado el mercado argentino de productos brasileros; pero si su moneda gana valor, vuelve a presentarse un enorme poder de compra de activos por parte de Brasil como ya pasó en el inicio de la década, que puede conllevar una compra de empresas Argentinas poco simpático para la economía local.
Estos análisis ponen el énfasis en el resultado de la Balanza Comercial entre ambos países.
Otros analistas sostienen que Argentina sostiene una cuenta deficitaria con Brasil pero superavitaria con el resto del mundo, mientra que en Brasil el proceso es diferente. Por tales motivos, proponen pensar el Mercosur como plataforma de exportación de producciones mutuas; realidad que no se ha podido todavía cumplir mas que en un pequeño grupo de rubros.